Imprimir
Categoría: Audífonos
Visitas: 1490

En España hay 1.064.000 personas, mayores de seis años, que tienen alguna discapacidad auditiva, esto representa el 8% de la población.  De ellas, más del 97% se comunica con lengua oral, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE)

Al ser una discapacidad que no se ve, recibe muy poca atención de la sociedad y el Gobierno.

Cuando una persona con incapacidad visual o de movilidad se las ve, se les facilita un poco su vida, por ejemplo colocando semáforos sonoros o baldosas especiales en las aceras cuando existe un paso de peatones para cruzar una calle, para que los las personas con deficiencia visual puedan oír cuando un semáforo da paso a los peatones o los bastones detectan el cambio de baldosas y saben que están ante un cruce.

Lo mismo para personas que se mueven en silla de ruedas, se bajan las aceras o se eliminan escaleras y barreras arquitectónicas.

En cambio las personas con minusvalía de pérdida de audición no se hacen nada, no se les ve por ninguna parte y tienen que sufrir esa impotencia que les da el no poder escuchar.

Nuestra sociedad no está preparada para las personas sordas, tampoco las distintas administraciones, Municipales, Autonómicas o Estatales, hacen algo para remediar esas deficiencias comunicativas que tienen las personas con pérdida auditiva.

Son pocas las personas que entienden o practican la Lengua de Signos.

Se han dado casos recientes como de que un enfermo que acude a urgencias tenga que estar

esperando mucho tiempo, porque le llaman por una megafonía, que en algunas ocasiones es tan mala que no entienden ni personas que oyen bien.

En otras ocasiones cuando alguna persona sorda se ve involucrada en un accidente, no entiende lo que le preguntan y puede darse el caso de que acabe retenido, esperando horas por un intérprete.

Hoy día la tecnología puede facilitar eso, ya que esto la traducción simultanea o los lazos inductivos, para que una persona con Audífonos o Implante pueda entender lo que le están preguntando un funcionario.

La Ley 13/1982 Integración Social de los Minusválidos, en su artículo 1 dice:

         Los principios que inspiran la presente Ley se fundamentan en los derechos que el artículo cuarenta y nueve de la Constitución reconoce, en razón a la dignidad que les es propia, a los disminuidos en sus capacidades físicas, psíquicas o sensoriales para su completa realización personal y su total integración social, y a los disminuidos profundos para la asistencia y tutela necesarias.

Dicha ley también dice:

Los poderes públicos prestarán todos los recursos necesarios para el ejercicio de los derechos a que se refiere el artículo primero, constituyendo una obligación del Estado la prevención, los cuidados médicos y psicológicos, la rehabilitación adecuada, la educación, la orientación, la integración laboral, la garantía de unos derechos económicos, jurídicos sociales mínimos y la Seguridad Social

Todo esto y mucho más, viene recogido en nuestra Constitución y desarrollado en esta ley; en cambio en lo relativo a esas personas que padecen una discapacidad invisible, como es la pérdida auditiva, nadie les facilita un poco su integración en la sociedad.

En ocasiones, la Constitución y las leyes están escritas en un papel que no sirven ni para envolver, son , PAPEL MOJADO

Todas las personas quieren ser útiles a la sociedad y valerse por sí mismos, sin tener que depender de una segunda persona que les ayude, tan solo se pide que esa sociedad, en la que quieren estar integrados les ponga a su alcance los medios necesarios para esa integración, que tanto desean y necesitan para su auto estima.